No tardes en cumplir una promesa

El verano pasado me apunté en un gimnasio. Tenía en mente hacer un solo pago de la cuota completa (seis meses) y pregunté si me podrían dar un descuento o un extra, porque les ahorro trabajo administrativo. La comercial me prometió una toalla para el gimnasio. No mucho, pero por lo menos un detalle – pensé. Me dijo, que tienen las toallas en el almacén y no podría entregármela en el momento pero si dentro de poco tiempo, en cuando alguien ha ido por ellas.

No esperaba, que tenía que esperar tanto – medio año. La comercial siempre me postergó que estaba súper ocupada, que todavía nadie ha podido pasar por el almacén. Y en cuando pregunté a sus compañeros me dirigieron a hablar con ella.

cumplir tus promesas

Antes de navidades recibí un mensajito al móvil con una promoción, que incluyó una toalla como regalo. Pensé: “Parece que hay toallas”,  pero a mi no me entregaron nada, no tenían una toalla para mi. Finalmente esperé hasta Reyes y dejé un mensaje en plan gracioso para pregunta a la comercial si Papa Noel o los Reyes Magos han traído toallas. Pero no! Ni los Reyes Magos me trajeron una toalla.  Unas semanas más tarde me dijeron que voy a recibir la toalla el siguiente día. Pero otra vez nada. Una decepción.

Un poco antes que terminó mi contrato de seis meses, por fin, me daban “mi” toalla (por cierto, bastante mala la calidad)… y yo, dejé el gimnasio.

Sigo recibiendo llamadas y mensajitos de ofertas para que me apunte nuevamente, pero después esta experiencia no pienso en volver. Hay más sitios con mejor servicio y compromiso.

Ten en mente:  No cumplir una promesa causa que pierdes la credibilidad – de tu compromiso, de tu servicio, de tu negocio. 

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